Mecánica y prevención de accidentes

Cada año que pasa, las bicicletas van poblando más los cerros de Santiago y del resto de Chile, lo que por supuesto es una gran noticia. Un porcentaje también cada vez mayor de ciclistas disfrutan de la disciplina en máquinas más elaboradas, que permiten subir y bajar más rápidamente y rodar sobre senderos que antiguamente resultaban sumamente técnicos.

En parte este fenómeno es consecuencia de que la tecnología ha cambiado radicalmente en poco tiempo. Pero eso es algo que además de bienestar nos pide cierto nivel de conocimiento extra de mecánica para que el círculo cierre virtuosamente. Bicicletas más elaboradas significan que cada componente es más caro y algún grado de supervisión del estado de las piezas y del uso puede ayudarnos en varios frentes, partiendo por el bolsillo. Usemos el siguiente ejemplo: Una bicicleta que se encuentra en el mercado por unos $200.000 probablemente usa la misma cadena mucho tiempo y el costo de reposición, cuando el sistema de piñones se gaste nos va a exigir un esfuerzo financiero bajo, pero en una bicicleta de $2.000.000 la situación cambia y mucho. Conviene por lo tanto ser mateos en supervisar el desgaste de la cadena, mantenerla lubricada y limpia, para postergar lo más posible el cambio de los piñones, que sin duda el día que toque va a hacer sangrar todo tipo de finanzas personales. Además, mantener un ojo sobre el estado de la bicicleta reduce el riesgo de accidentes: un ciclista que no mira su nave periódicamente, está montado sobre una bomba de tiempo. En cualquier minuto se puede dar con los dientes en el suelo porque el neumático de adelante estaba desinflado, o por alguna pieza suelta como el manubrio, una rueda o alguno de los calipers, etc.

Por último, cierta sensibilidad mecánica nos ayuda a pasarlo mejor en el cerro, porque entender la lógica de la presión de las suspensiones nos permite disfrutar más los senderos, además de cuidar el cuadro ¡¡¡y para qué hablar de saber cambiar una rueda!!!

Entonces: Para los menos tuerca y sobretodo, para quienes se vienen subiendo al carro de las bicicletas modernas entonces les dejamos la tarea de estudiar la suya. Se lo van a agradecer a ustedes mismos.